Lo mejor del amor cuando comienza
son las cestas de mimbre y mandarina,
las represas de savia y de deseos,
los balcones de luz en las pupilas.
Lo mejor del amor es su preludio,
como de viento en la montaña al alba,
y el secuestro de alguna luna llena
en medio de dos bocas que se estrenan.
Lo que hace irresistible amar y amarse
es la zafra de caricias que se ensayan
en cada ensueño al pretenderse.
Lo mejor del amor es lo que queda
en la piel que a solas soñar no sabe:
para amar hay un después del punto y aparte.
Para Joaquín Sabina
De Carmen Teresa Macareño Aisse — Catemay
P. D.
Una página ya escrita... Otra esperando.

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