domingo, diciembre 04, 2011

La turista del amor


Siempre en la misma esquinita
de la vieja callejuela
con poses de mujerzuela
se exhibe la vecinita.
Vive de cita en visita
buscando lo que no debe,
y de esa fuente no bebe
aquel que la quiere bien,
mucho mas que a su sostén
pero el tonto no se atreve.

Como un caño desemboca
para revolcar a besos,
la soledad y sus procesos
alquilándoles su boca.
Sin medir que se equivoca
chapotea un triste lodo,
de donde emerge un apodo
desde el fondo del abismo:
-Deja ya de hacer turismo
no ves que él lo tiene todo!!!

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