miércoles, agosto 13, 2014

"-¡Forever and ever, ALELUYA, ALELUYA!"

De esos ojitos llorosos que gritaban:
-¡Mamá no me dejes aquí! -
aquel primer día en el kinder...
no queda más que el mal sabor de boca de sentir que me moría (contigo) al dejarte allí;  creciendo, haciéndote fuerte.   Aprendiendo a conocer la esencia de la palabra responsabilidad.

Hoy llevo el dulce sabor de tu victoria, hijo mío.  En esa marcha triunfal la orquesta grita tu nombre con vivas y grita el mío, y el de tu papá y tus dos hermanos.  El de la abuela Jeannette que además de amor incondicional, cuidaba tu ortografía.  También gritaba el nombre con vivas de tu tía Misa quien te enseñó a leer y escribir y preparaba con esmero tus exposiciones.    Y vivas para tu tia madrina, Mariantonia y el de tu bisabuela Carmen y tus nonnos.... y el de todos tus tíos y primos.

Este es otro gran momento para renovar las ganas.  Para mirar hacia atrás y admirar lo que hemos logrado juntos.  Convencidos de que el camino, apenas se está iniciando.

Mi orgullo es tu felicidad y la de tus hermanos.  Mi sueño es verlos dichosos haciendo lo que los llene y los impulse a seguir creciendo como seres humanos.

"-¡Forever and ever, ALELUYA,  ALELUYA!"

Valencia, Agosto 13, 2014

1 comentario:

  1. Enhorabuena! Es cosa linda ver crecer a un hijo. Como a un árbol que eleva el tronco, abre sus ramas, florece, da frutos. Te felicito.

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