sábado, agosto 01, 2026

Gleis Drei

 

Soy mi dolor y mi gozo;

mi tren, mi andén, mi boleto;

mi destino y mi amuleto;

y el paisaje más hermoso.

También soy mi caudaloso

río de lluvias pasajeras;

visto a veces de quimeras

con lunas menguando a solas,

y otras veces rompeolas,

con sus playas y palmeras.


Llevo un drapeado de ocasos

que me pregunta al oído,

si recuerdo lo vivido 

o lo apago entre sus brazos.

Mi colección de balazos

recibidos son trofeos 

mientras libero a los reos

que juzgué por su apariencia,

mi suela es la indiferencia 

con sus vestigios más feos.


Yo era una extraña en mi vida 

hasta mirarme al espejo,

declamándole al reflejo 

de mi Terri consentida.

Mi hoy es punto de partida 

donde compiten los grises,

mi paleta de matices

plena en blancos refractados

despliega hacia sus dos lados

arcoiris tras las crisis.

PD:

Hoy no es preciso volar 

a kilómetros de altura,

para aflorar la locura

que se revuelve al viajar.

Escrito por Carmen Teresa Macareño Aisse 

(en algún lugar entre Halle y Nordhausen, el 15 de diciembre de 2015)

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